Aún están a tiempo de ir a otro blog a leer otra cosa.

Voyeurismo Lírico es un polvoriento depósito de ideas al que vengo a divagar desde los quince años. Encontrarás artículos de opinión sobre ética, política y otros temas relacionados con la filosofía, así como también mis incursiones en la prosa poética y otras manifestaciones de la retórica.

Mis escritos son crípticos hasta para Turing y mis pseudoensayos son políticamente incorrectos (dos cualidades que, para colmo del lector, considero sendas virtudes). Las entradas con publicación previa al 2012 son francamente malas, y me avergonzaría de su existencia en la red si no fuera porque me recuerdan que, a pesar de todo, he aprendido a escribir durante estos años.

Bienvenido al blog que nadie lee, del infortunado estudiante de filosofía que tiene ínfulas de escritor pero vive en Venezuela.

lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Por Que Huelgas de Hambre?




¿Nadie ve nada de malo en una huelga de hambre? dejando a un lado cualesquiera que puedan ser los motivos para iniciarla, ¿Qué tan eficaz y heroica es la opción del kamikaze a cámara lenta?

Una huelga de hambre es cuando, en forma de "protesta" o exigiendo el cumplimiento de algún deber incumplido (o algún derecho irrespetado) una persona (o grupo de) simplemente dejan de comer hasta que alguien responda a sus quejas. Eso puede ser inmediato, o puede no ser nunca.

El Modus operandi es básicamente: "Si no se me reivindican mis derechos no como más y si me muero, es culpa tuya". Así como cuando un niño se enfada por un capricho no cumplido y amenaza con dejar de respirar, solo que, en muchos casos, las huelgas de hambre se llevan a cabo por razones bastante serias. Aún así, no es nada justificable.Una huelga de hambre es la peor inversión de tiempo y energía para efectos de una protesta.

Hablando sobre el contexto de la circunstancia que da pie a una huelga de este tipo: una persona, organización, gobierno o entidad, es tan mala y ha irrespetado tanto nuestros derechos que amenazaremos con quitarnos la vida lentamente, una especie de chantaje sentimental en extremo, y eso hará que los tipos malos recapaciten, ¿no?. No

De hecho, A un líder de gobierno corrupto, a un empresario estafador, a un ladrón o criminal en general, a ninguno de estos potenciales objetivos de un huelguista les importa un bledo la vida de su víctima. Y los huelguistas lo saben, no se trata de tocar el corazón de los estafadores y criminales, no se trata de escarbar entre su humanidad por un poco de compasión y lastima. Se trata de lograr coacción social.

Una huelga de hambre es algo que despierta inmediatamente el interés de los medios, en pocas horas un evento de este tipo ya circulara entre portadas de periódicos, Internet y noticieros televisivos. Es una de esas polémicas que un periodista o cadena de noticias esta esperando durante todo el año por transmitir.

Si bien la gran mayoría de casos de huelgas de hambre son ocasionados por el crimen de algún gobierno que ha abusado de algún derecho civil primordial, hay que asumir que al mismo líder de estado que no le tiembla el pulso al destruir la economía, acabar con las libertades individuales o cometer delitos, ese gobernante que te dejo sin casa, o que te encarcelo injustamente a ti o a un familiar, que robo tu negocio, o que no protegió tus derechos cuando lo necesitabas, a ese gobernante no le interesa nada tu vida, le da igual si existes como si no y para lo único que querrá tu existencia sera para poder usarte un poco más.

De modo que amenazarlo con el suicidio no seria la gran cosa sin los medios como apoyo. Ese líder de estado no pretende ser justo o bueno, pero si que haya una gran mayoría de gente que crea que lo es y que de cierta forma lo apoye. Mientras nadie denuncie sus faltas, siempre habrá una forma de justificar sus acciones. Pero tener una cobertura de medios de comunicación enviando el mensaje internacionalmente de que se esta dejando morir a un pobre y desesperado ser humano, eso sí es un problema.

Pero, como les decía, este es un método con muchas fallas. La primordial es creer que un ser sin moral ni escrúpulos no tendrá cinismo de sobra para pasar por alto las acusaciones de injusto y desalmado. Segundo, la huelga de hambre sigue siendo un chantaje, nadie te esta encadenando ni obligando a que no comas, técnicamente nadie te esta prohibiendo te alimentes, nada además de tu determinación (o desesperación) derivada de alguna injusticia. Como en la mayoría de los casos la razón principal de la huelga no pareciera resultar argumento suficientemente valido para conseguir una respuesta, el huelguista lo que pretende es acusar de esclavista o asesino al otro para ver si así lo logra. Pero la verdad es que esa falacia es tan fácil de desarmar como decir: Yo no te obligue a hacer esto, si mueres, es por tu decisión.


No estoy de acuerdo con la huelga de hambre. A pesar de que entiendo que el sistema legislativo, esa "justicia que nos ampara" es tan difusa e inestable como la niebla y que en muchos casos la presión y la lastima parecieran los únicos caminos que el sistema deja a un individuo cuyos derechos han sido violados. A un irresponsable, a un corrupto, a un ladrón, a cualquiera que ataque el derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad de un ser humano, a ese sujeto no hay que darle encima el permiso y la virtud de determinar si quiere evitar que acabemos con nuestra vida.

Es decir que el criminal encima tiene una potestad extra de evitar que sigamos auto flagelandonos, que además del daño que ya nos hizo ahora dependemos de su lastima o de su vulnerabilidad ante la dichosa "opinión publica"

Se hacen huelgas por circunstancias muy distintas, algunas más justificables que otras, algunas más bien caprichosas, otras simplemente ridículas. Más de una persona ha logrado obtener lo que esperaba mediante su huelga (Mayormente por que en su situación obtiene un apoyo casi inmediato de las masas) Pero también han habido quienes han perdido sus vidas en un intento fallido de lograr un cometido mediante el chantaje.

Cito por ejemplo el reciente y famoso caso de Franklin Brito , el huelguista Venezolano que murió hace poco en plena protesta por que le fueran entregadas de vuelta unas tierras de las que el estado se adueño ilegalmente. Sin desmerecer el motivo de la protesta, quizás el medio en que la desempeño no fue el más efectivo ni tampoco el más correcto. A estás fechas el gobierno ya ha logrado quitarse de encima cualquier ínfimo rastro de culpa sobre el caso. Este hombre perdió la vida, y los cochinos burócratas que le robaron siguen y seguirán impunes. Eso no es solo una valiosa vida perdida, es todo un insulto para cualquiera con un poco de sentido común, un escupitajo a la moral.

Días enteros de sufrimiento, una perdida irreparable, una familia doblemente herida, no vale la pena, no por ese camino.


Firma: ¿Qué medio queda? ¿Pasividad y auto-destrucción en huelgas de hambre?, ¿Violencia y libertinaje en manifestaciones agresivas?. La justicia no ampara al ciudadano común, la ignorancia lleva mucho tiempo como dueña de nuestras calles y una excusa tonta es suficiente para iniciar la violencia como medida des-estresante o simplemente para acabar con el aburrimiento. Es difícil distinguir entre una protesta con sentido y una vulgar demostración de salvajismo, pero lo que si es cierto es que hay bastante motivos para protestar. Hay quienes quieren agarrar el mundo mediante el poder y el miedo y mantenerlo a base del esfuerzo y consentimiento de otros. Hay quienes se valen de esta moral decadente y chorreante de hipocresía que tenemos como normas de ética o religión para hacer también lo que les de la gana.

Supongo que a la larga la mejor forma de protesta es no quedarse callado, decir "No" y luchar por no doblegar nuestra mente y cuerpo. No es nada fácil, pero habrá que empezar a acabar con todo este conformismo. Hay que empezar con esa huelga, la huelga al conformismo y a la permisividad.


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