Aún están a tiempo de ir a otro blog a leer otra cosa.

Voyeurismo Lírico es un polvoriento depósito de ideas al que vengo a divagar desde los quince años. Encontrarás artículos de opinión sobre ética, política y otros temas relacionados con la filosofía, así como también mis incursiones en la prosa poética y otras manifestaciones de la retórica.

Mis escritos son crípticos hasta para Turing y mis pseudoensayos son políticamente incorrectos (dos cualidades que, para colmo del lector, considero sendas virtudes). Las entradas con publicación previa al 2012 son francamente malas, y me avergonzaría de su existencia en la red si no fuera porque me recuerdan que, a pesar de todo, he aprendido a escribir durante estos años.

Bienvenido al blog que nadie lee, del infortunado estudiante de filosofía que tiene ínfulas de escritor pero vive en Venezuela.

domingo, 17 de abril de 2011

Los dueños de Venezuela


Durante los últimos 12  años y bajo la bandera de la integración y la "justicia social", se ha venido predicando fuertemente la división tanto de clases como racial en Venezuela.


"Venezuela ahora es de todos" canta un eslogan propagandista que nos empapa de una sensación más bien opuesta. Nos recuerda una guerra ideológica y el resultado de un fuerte resentimiento social.

¿De quién era Venezuela antes? ¿De quién es ahora realmente?. Dirigentes del gobierno y sus simpatizantes responderían : ¡Del pueblo!.  Pero la realidad habla por si sola. No es que el país se haya convertido en tierra de nadie, el país está ahora secuestrado.

"El pueblo" -como ellos le llaman- o los ciudadanos -como prefiero hacerlo yo- son, en base a sus palabras, un ente abstracto que varía de acuerdo a los intereses del gobernante. Básicamente, eres pueblo mientras aplaudas cada decisión del estado y no te quejes de la administración. Mientras nunca expreses tu disconformidad, mientras seas fácil de convencer y controlar y mientras calles en tu pobreza mientras ellos se hacen cada vez más ricos con tu colaboración. 

¿Quién puede estar del bando de un gobierno que se ha encargado de destruir la empresa, que ha abandonado al productor, al trabajador y al justo, castigando su virtud  y desangrando la economía? Un gobierno que ha permitido que la delincuencia y la impunidad reinen en el país y que ya nadie sea realmente dueño de lo que gana con su trabajo, porque si no te roba un criminal, lo hace el estado apropiándose de tu propiedad y devaluando cada vez más la moneda que es tu paga.

¿Quién? Solo aquellos burócratas que detrás de la prédica de la equidad se han enriquecido gracias al gobierno. Aquellos sin aspiración ni  intención de progresar, a quienes les satisface que se castigue la producción porque ellos jamás han producido nada. A quienes roban y asesinan seguros de que la corrupción del sistema los ampara. Al ignorante, envenenado con promesas de gloria y orgullo basadas en el odio a su semejante.





El gobierno clama que ahora Venezuela es de ellos.

¿Pero quién es el verdadero ciudadano? ¿Quienes son los verdaderos dueños de Venezuela?

Hay un concepto errado de lo que representa ser merecedor de una ciudadanía. Independientemente de si eres pobre o rico, o de tus preferencias políticas o religiosas, o del discurso del presidente de turno, el verdadero ciudadano es el que honra con sus acciones a su patria, quién respeta y es ejemplo de la vida en sociedad.

Y es que Venezuela no es de todos, porque no todos la merecen. Porque nacer en un país no es suficiente.

El Verdadero Venezolano es aquel con deseos de superarse, aquel que estudia, trabaja y produce, no para otros, sino para si mismo, su felicidad y de aquellos que el aprecia. Aquel cuyo orgullo propio se traduce en respeto hacia su país y sus habitantes. Aquel que conoce y defiende sus derechos y por ende respeta los de los demás. Quién comprende que esforzándote por ser una mejor persona y aplicándote a cumplir tus metas de forma honesta, haces más por el país que solo agitando banderas y gritando el himno nacional.

El verdadero Venezolano no es solo aquel que tiene un documento que lo confirma, sino quién contribuye, siendo productivo, tanto a su bienestar personal como al bienestar de la sociedad. Quién respeta y ama la tierra que trabaja, el negocio que brinda, la calle por la que camina...

No importa si eres Negro, Indígena, Español, Portugués, Colombiano, Mexicano...No importa si tu familia es 100% Venezolana, o si has venido aquí a probar suerte desde una tierra muy lejana. Venezuela es de aquel que tiene una meta, un sueño y un fuerte código moral. Venezuela es de quién la trabaja, aquel que rechaza el falso orgullo proveniente del chauvinismo y la xenofobia y se basta con la virtud de la libertad.

Venezuela no pertenece a quién roba, irrespeta, destruye o asesina. No pertenece a quiénes con sus actos han traicionado el ideal de libertad con que se fundó esta república. 

Y sin embargo son ellos quienes la tienen reclusa. Bajo el arma del ignorante: La violencia, Venezuela es arrebatada de quienes la merecen y hacen grande y puesta a disposición del delincuente, de la irracionalidad, la viveza y el conformismo. 

"Divide Et Vinces" (Divide y vencerás) es la estrategia adoptada por dictadores para salirse con la suya, obteniendo el apoyo indiscutible de algún sector de la población y dejando al resto confuso y enemistado. Nos han vendido la idea de que debemos despreciarnos entre todos, odiar al que tiene una posición mas alta, despreciar por la descendencia o el color de piel. Que unos son culpables del malestar de otros y que solo el gobierno puede resolverlo.

No se han eliminado las diferencias entre clases, no se ha brindado un ambiente en que la pobreza no deba ser una realidad insuperable. No se a disminuido la brecha entre clases, se han abierto más brechas - Con el agravante de que ahora somos todos cada vez más pobres a excepción de quienes alcahuetean al estado (¿Será esa la igualdad de la que hablaban?).

Lo cierto es que el único cáncer del país es la corrupción moral, la aspiración a lo no merecido, el robo en todas sus aplicaciones. Un cáncer  para el que este gobierno fue puesto como solución, pero solo ha trabajado para alimentarlo más.

Venezolano, tu que trabajas o estudias, tu que con tu esfuerzo y amor por la vida te has mantenido optimista y fijo en tus objetivos,  defiende tus derechos, reclama el país que te mereces, hazte notar. 

Firma: Venezuela no es de todos. Pertenece a los que la honran con trabajo y decencia, pero está secuestrada por los amorales y marginales. 

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