Aún están a tiempo de ir a otro blog a leer otra cosa.

Voyeurismo Lírico es un polvoriento depósito de ideas al que vengo a divagar desde los quince años. Encontrarás artículos de opinión sobre ética, política y otros temas relacionados con la filosofía, así como también mis incursiones en la prosa poética y otras manifestaciones de la retórica.

Mis escritos son crípticos hasta para Turing y mis pseudoensayos son políticamente incorrectos (dos cualidades que, para colmo del lector, considero sendas virtudes). Las entradas con publicación previa al 2012 son francamente malas, y me avergonzaría de su existencia en la red si no fuera porque me recuerdan que, a pesar de todo, he aprendido a escribir durante estos años.

Bienvenido al blog que nadie lee, del infortunado estudiante de filosofía que tiene ínfulas de escritor pero vive en Venezuela.

sábado, 20 de octubre de 2012

Fe vs Razón - Respondiendo a Popper




¿De qué manera se conecta el hombre con la realidad? ¿De que manera se obtiene conocimiento? ¿Es posible llegar a la verdad? Y de ser así, ¿cómo podemos conseguirlo?

Estas son preguntas que los sabios, intelectuales y filósofos se han hecho a través de los siglos - y que aún se siguen formulando - habiendo infinitas respuestas e infinitos puntos de vista.

¿Está la verdad en las cosas, en la mente, o acaso en alguna figura divina? ¿Es un mundo eidético, como dijo Platón, o se trata de los sentidos y la mente, como afirmó Aristóteles? ¿Es Dios, o es la Razón?

En esta ocasión no vengo formular ni una teoría epistemológica, ni una ontológica -al menos no directamente-. Vengo a hablarles de la lucha Fe contra Razón. Exactamente pretendo responder a un planteamiento de Karl Popper, aquel que habla sobre ''la Fe en la razón''.

Si, pretendo debatirle al señor Popper - Un tipo de actitud que el filósofo austriaco hubiera valorado sin duda. Paso a paso.

domingo, 30 de septiembre de 2012

El Respeto a la Opinión.



En otras ocasiones he escrito sobre a libertad de expresión (ese derecho inalienable, signo de progreso social, de respeto por el individuo, por la mente y la razón en si misma) así como también sobre la responsabilidad que (como con todo tipo de libertad) nos liga a nuestras palabras y sobre todo, el valor que nosotros mismos debemos darles antes de proferirlas sin más (como dice aquella frase: ''somos esclavos de lo que decimos y dueños de lo que callamos'').

Respecto a la relación libertad-responsabilidad a la hora de emitir juicios, es difícil no visualizar la posibilidad de conflictos producto de la disparidad entre ideas. En un mundo heterogéneo como el nuestro, con millones de individuos únicos y con notables diferencias de intereses, el conflicto es una realidad inevitable (Pero no así imposible de solucionar)

Se habla mucho del respeto - sobre todo del respeto a la opinión ajena, o a la doxa, en términos de Platón - como una virtud que es necesario inculcar, pero a la hora de intentar definir el ámbito del respeto me he topado con diferentes e irreconciliables interpretaciones. Esto es: algunos de los más fervientes ''defensores'' del respeto, parecieran a su vez ser enemigos de la libertad de expresión. Y yo sin embargo me pregunto: ¿Cómo es posible que exista la una sin la otra?

viernes, 28 de septiembre de 2012

Chinamitos, Unicornios y Apolíticos



Pareciera que autodenominarse ''apolítico'' es de gente progresista e intelectual. ''No me interesa la política'', dicen los eruditos del ''guayoyo'' y el cigarro. ''No me identifico con ninguna ideología'',  ''¡Yo no firmé el contrato social!'', o el bien consagrado: ''soy de mente abierta''.

Lo cierto es que se puede ser apartidista, también anarquista (O anti-estatista, que viene a ser lo mismo, y por cuanto te ganarías mi ¡Hurra!). Se puede repudiar a los representantes de la política nacional, e incluso mundial, y sin escarbar demasiado se puede sacar un camión de críticas a esas prácticas tan despreciables como (lamentablemente) ligadas al mundillo de la política: La corrupción, el burdo y vacío populismo o la idea maquiavélica del todo vale por mantener el poder. Lo que sobran son trapos sucios, de esos que se supone son secreto, pero que van de boca en boca como refrán popular.

Sin embargo, ¿Puede un individuo realmente ser apolítico? ¿A que nos comprometemos cuando hacemos semejante afirmación?

Lo primero que hay que preguntarse es, ¿Qué es la política?

viernes, 14 de septiembre de 2012

Una Extraña Sensación De Inseguridad

“Las pocas o inexistentes políticas para combatir el crimen no aportan mayor cambio a la situación. La violencia genera más violencia y los delincuentes reciben el mensaje de que se puede matar sin tener castigo“ - Roberto Briceño León, presidente del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV)



¿Cuál es el propósito del estado? ¿Cuáles son las funciones del gobierno? Bien, ilustres pensadores como Locke o Hume dirían: ''permitirnos salir del estado de naturaleza'', o lo que es igual: salvaguardar la vida y la propiedad de cada individuo, protegiéndolo de la violencia del prójimo

Otros grandes filósofos y estudiosos de la política concluyen: de que el hombre otorga a ese ente artificial - que es el gobierno - el monopolio de la violencia , para poder gozar de una libertad y una prosperidad que no podría disfrutar si fuera ''libre'' de ejercer la fuerza bruta, digamos la coacción, deliberadamente en contra de quien considerase pertinente según su juicio.

Total, que es prioridad para cualquier gobierno el garantizar la seguridad de la vida y la legitima propiedad de cada ciudadano. He sido bastante redundante hasta este punto, y ciertamente no es mi objetivo dedicar esta breve entrada a hacer un exhaustivo estudio de la filosofía de la praxis, sino preparar terreno para plantear la siguiente pregunta:

¿Se encarga el gobierno Venezolano de combatir o castigar - debidamente - el hurto, el secuestro, el sicariato o cualquier otro tipo de acto violento de esos que azotan el país en la actualidad?

domingo, 26 de agosto de 2012

Drogas: ¿Prohibir o Enseñar?


La mayoría conoce las fatales consecuencias de la farmacodependencia, o drogadicción - como comúnmente se le llama - y sin embargo, se estima que 180 millones de personas (aproximadamente, cifras de la Organización Mundial de la Salud - Naciones Unidas)  consumen estupefacientes y psicotropicos al día de hoy (Entre los que destacan la heroína, la cocaína, el ''éxtasis'' y el cannabis, o ''marihuana'').

Lo curioso al respecto es el estatus de ilegalidad que tienen la totalidad de estos estupefacientes en la mayoría de los países del mundo, con contadas excepciones como Holanda o Canadá, donde portar cierta cantidad de Cannabis (unos 30 gramos) no es considerado ilegal, o países como Costa Rica donde, aún estando prohibida, no hay problema con que sea consumida en establecimientos privados.

Esto último, el caso de Costa Rica, donde estando prohibida la marihuana se presume de igual manera que será consumida (Algo de lo que pueden estar seguros) hace pensar aún más -Por si las cifras de consumidores no dan ya cierta pista - en la ineptitud del estado en su labor para disminuir el tráfico y consumo de drogas.


De hecho, independientemente de las intenciones con que se prohíben las drogas, que, según se pretende, es en pro de la seguridad de los ciudadanos, hay que revisar si la mano del estado no termina causando más daño que el problema que pretendía remediar. Claro que este es otro tema tabú, pero las referencias no faltarán. 

Y es que, si la narcodependencia es causa de espantosos actos de violencia, crímen, familias separadas, pobreza y vidas destruidas, la prohibición de los psicotropicos ha dado origen a las mafias, las guerrillas, el lavado de dinero y con ellos numerosos y horribles crímenes de toda índole (Todo esto sin remediar el primer problema, el de la drogadicción).

lunes, 6 de agosto de 2012

La Medalla De La Discordia.


Llegan los juegos olímpicos, se preparan los mejores del planeta en sus respectivas disciplinas deportivas. Espectadores de todo el mundo siguen el desempeño de los atletas, viven de fuera el calor de las competiciones, disfrutan, se emocionan, esperan ansiosos por una medalla para su país.

Y entonces sucede: Llega esa presea dorada, el mayor premio, la gloria olímpica.

Lo usual es que los ''compatriotas'' del campeón desborden alegría -Algunos, como si la hubieran ganado ellos. Normal, ha nacido una nueva estrella, que alumbre a la juventud, que sirva de ejemplo, de motivación, de admiración...

En Venezuela, con la medalla obtenida por el Esgrimista (realmente ''tirador'', disculpará usted lector que no me acostumbre del todo al término oficial) han despertado, sin embargo, múltiples reacciones. 

lunes, 16 de julio de 2012

Actuando Por Interés


Las palabras son poderosas, pues son vehículos de ideas, y estas, vehículos de nuestra mente. El mal uso de las palabras siempre me ha molestado, pues sucede que se transportan las ideas equivocadas, y a menudo sucede que la gente dice ciertas cosas, pero en el fondo pretende comunicar otras. Creo que la gente debe asumir claramente aquello que en verdad piensa.

*****





Se dice que alguien actua ''por interés'' cuando sus acciones parecen ir destinadas a la busqueda del beneficio personal, es decir, cuando actua egoistamente.  En nuestra sociedad - al menos en el dialecto común - esta afirmación tiene un tinte peyorativo, es una acusación ética, filosófica diría también, de que el individuo en cuestión carece de interés por el bienestar ajeno, e incluso, que es capaz de atacar directamente los intereses de otros, llegando a afectar su felicidad o su vida misma, con tal de perseguir determiandos fines.

Es la lucha entre el egoísmo y el altruismo, marcada obviamente por le ética Kantiana del deber por encima del placer personal, es decir, que lo moral debe ser ajeno a los fines propios, individuales. Bajo esta perspectiva el egoísmo es una forma de sacrificio de los demás, siendo el altruismo una obligación moral.

¿Qué tiene de cierto todo esto? ¿Cómo definiriamos entonces ''actuar desinteresadamente''? Hoy en Kuaguros vengo a analizar esta peculiar creencia, y toda la corriente de ideas que hay detrás de ella.

Ciertamente pretendo demostrar que solo existe una forma de acción desinteresada, y que no puede ser considerada, de ninguna forma, una vía moral. Más aún, pretendo demostrar que todo aquello que consideramos moral, es, de hecho, una acción destinada al interés personal y al beneficio egoísta.

domingo, 1 de julio de 2012

Sobre El Relativismo




Relativizar la verdad, someterla al reino de la opinión, negar como argumento- y esto es, negar todo- pese a parecer una herramienta contra los absolutos es en realidad es la forma más sencilla de emitir un absoluto. Sencilla en cuando al mínimo esfuerzo de pensamiento que es requerido. Es pretender la sabiduría al tiempo que se la niega, junto a toda posibilidad de conocimiento sobre el tema. 

Es una forma de decir: Tu conocimiento vale lo que mi ignorancia. Es la destrucción, no la creación de ideas. La destrucción de la mente, el odio a la razón y a la virtud, de la mano de quienes desean violar las causas para obtener las consecuencias. Desean la satisfacción del reconocimiento ajeno, el reconocimiento que se da frente a una verdad, y para ello destruyen toda regla racional. 

Desearían un mundo sin estándares de moral o verdad para no sentir remordimiento cada que prostituyen sus propios principios, cada que tratan de imponer aquello que el fin justifica los medios.

La Moralidad y el Libre Albedrío.



Hace poco tiempo hablaba  respecto a la medida en que juzgamos la inocencia o la culpabilidad de alguien en torno a un delito. Lo usual es que, si la persona no estaba consciente durante el suceso, o actuó bajo coacción y sin alternativa (Como cuando se asesina en defensa propia, obligado por las acciones de quien nos ataca) en ese caso se le declara inocente. ¿Cual es el criterio entonces? determinar si la acción fue premeditada, llevada  cabo con plena consciencia de lo que representaba, por iniciativa y de forma libre.  

De esto se entiende que solo podemos hablar de actos morales cuando son llevados a cabo de forma libre, de igual manera que podemos concluir que solo nuestros actos son virtuosos cuando nacen de forma voluntaria. No podemos evaluar moralmente a alguien en base a un acto realizado sin plena libertad: No podemos decir si es bueno o malo, independientemente de si beneficia o perjudica a otros, porque la moralidad radica en la libre elección de los valores individuales. Podemos evaluar al hecho en sí, en base a opiniones de terceras personas, pero no evaluar a la persona.

viernes, 15 de junio de 2012

Mi Mente Se Fue Para Antares




Antares, Betelgeuse, estrellas colosales, algunos de los cuerpos celestes más grandes conocidos en el universo, tan imponentes que podemos apreciar su brillo a cientos de miles de años luz de distancia, como faros en el firmamento que nos invitan a descubrir e indagar en lo complejo de esta vida y todo cuanto nos rodea.

Lo más fácil es sentarse a ver la estrellas y sentirse insignificante, verse desde un punto de vista minúsculo, iniciar las comparaciones entre nosotros y las hormigas, resignarnos a la idea de que, cómo nuestra vida es resultado de simples coincidencias, por ello carece de valor o sentido.

¡Vaya forma de pensar! concebida por la mayoría como una suerte de actitud romántica, o poética. El contemplar lo increíble y sentirse inmerecedores, o inferiores, el auto-denominarse “tan solo ínfimas partículas desperdigadas entre la materia oscura” y nada más. Bien, yo no estoy de acuerdo.

Esa es una idea que solo se puede aceptar cuando nos quedamos en la superficie, sin indagar realmente en el asunto, en la belleza del asunto. Cuando yo miro hacia las estrellas me sorprendo ante una realidad, en la que el ser humano, con una vida tan corta y unas condiciones físicas tan limitadas, armado únicamente con la razón y el ingenio, ha logrado conocer la forma, la distancia, ubicación y características de miles y miles de estrellas y planetas, de sitios tan recónditos y magníficos que sobrepasan la imaginación...

Todos los derechos reservados.

Todos los articulos aquí publicados son única y exclusivamente de la autoría de Manuel Gerardi Y tanto estos como el Kuaguro están protegidos bajo derechos de autor.



















Buscar este blog