Aún están a tiempo de ir a otro blog a leer otra cosa.

Voyeurismo Lírico es un polvoriento depósito de ideas al que vengo a divagar desde los quince años. Encontrarás artículos de opinión sobre ética, política y otros temas relacionados con la filosofía, así como también mis incursiones en la prosa poética y otras manifestaciones de la retórica.

Mis escritos son crípticos hasta para Turing y mis pseudoensayos son políticamente incorrectos (dos cualidades que, para colmo del lector, considero sendas virtudes). Las entradas con publicación previa al 2012 son francamente malas, y me avergonzaría de su existencia en la red si no fuera porque me recuerdan que, a pesar de todo, he aprendido a escribir durante estos años.

Bienvenido al blog que nadie lee, del infortunado estudiante de filosofía que tiene ínfulas de escritor pero vive en Venezuela.

domingo, 1 de julio de 2012

La Moralidad y el Libre Albedrío.



Hace poco tiempo hablaba  respecto a la medida en que juzgamos la inocencia o la culpabilidad de alguien en torno a un delito. Lo usual es que, si la persona no estaba consciente durante el suceso, o actuó bajo coacción y sin alternativa (Como cuando se asesina en defensa propia, obligado por las acciones de quien nos ataca) en ese caso se le declara inocente. ¿Cual es el criterio entonces? determinar si la acción fue premeditada, llevada  cabo con plena consciencia de lo que representaba, por iniciativa y de forma libre.  

De esto se entiende que solo podemos hablar de actos morales cuando son llevados a cabo de forma libre, de igual manera que podemos concluir que solo nuestros actos son virtuosos cuando nacen de forma voluntaria. No podemos evaluar moralmente a alguien en base a un acto realizado sin plena libertad: No podemos decir si es bueno o malo, independientemente de si beneficia o perjudica a otros, porque la moralidad radica en la libre elección de los valores individuales. Podemos evaluar al hecho en sí, en base a opiniones de terceras personas, pero no evaluar a la persona.


Que razonemos así se debe a la concepción misma del ser humano y de su cerebro. A diferencia de los animales por ejemplo, que actúan mediante lo que dicta instinto y a excepción de determinados casos no pueden decidir independientemente a lo que su instinto dicta, el ser humano, gracias a su razón, es libre de decidir como actuar, incluso si quisiera actuar contra su propia vida, yendo en contra del instinto de preservación natural. De esto entendemos que alguien es capaz de haber decidido actuar ''bien'' en vez de haber actuado mal, y de allí que denunciemos su maldad. O por ejemplo, saber que alguien no es ''bueno'', pese a actuar de forma aceptable, o respetuosa de los derechos ajenos, si conocemos que esa persona actúa bajo vigilancia, y de otra manera no se comportaría así.

Ahora bien, ¿Qué sucede con esas personas que afirman que no existe la libertad? ¿A que nos comprometemos cuando negamos la libertad? Bueno, principalmente a que la vida no es más que un compilado de situaciones ajenas a nuestra voluntad, y que nos es imposible determinar el rumbo de nuestros destinos, o bien que aquellas cosas en las que podemos decidir, son solo nimiedades, que somos marionetas y siempre habrá alguien más manejando nuestro hilos, respecto a las cosas realmente fundamentales.

En todo caso la conclusión es clara: Negamos la posibilidad de ser, de alguna forma, morales. Es decir, ¿Cómo poder evaluar que es bueno o malo, si nadie es libre en lo que hace?. Es un comodín sobre la existencia, un ¿Quién es John Galt? preguntado a la nada, una forma de decir: No puedes juzgar mis actos, no soy responsable de mi vida, todo se vale pues nadie es ni puede ser bueno o malo. O más claro: No puedes juzgarme por las cosas malas que haga o haya podido hacer.

También es la excusa perfecta para entregar el volante de nuestras vidas a personajes sedientos de poder, dictadores, regímenes totalitarios, ''la tal llamada libertad no existe, y ya que van a controlarnos, que sean los más aptos'' ''Nadie es responsable de sus actos, nadie es verdaderamente libre, solo podemos optar a elegir a aquellos que nos esclavizaran''. 




Esa es la postura más cómoda de todas, vender la libertad a cambio de la responsabilidad por nuestras vidas, responsabilidad que pesa mucho, y que la mayoría está dispuesta a vender con tal de no soportar las consecuencias de sus propias decisiones, con tal de tener algo o alguien a quién siempre echar la culpa, con tal de evadir el don natural de ELEGIR. 

Quizás por eso, desde tiempos inmemoriales hemos aceptado la creación de artificios para esclavizarnos, como la religión, quizás por ello hemos imaginado dioses que controlas nuestros destinos, o hemos visto nuestra vida escrita en las estrellas o en algún telar indestructible y que no puede ser cambiado.

Pero lo cierto es que si podemos elegir, está en nuestra naturaleza, está en el don de la razón, tanto así, que el hombre es capaz de prescindir de la razón misma. Esto es un indicio de la tendencia del hombre mismo a ser libre.

El único muro entre la libertad y el hombre es la coerción física, e incluso ante la opresión de la fuerza bruta, el hombre ha luchado y ha ideado leyes para preservar su vida y propiedad, y a lo largo de la historia, con el pesar de quienes dejaronse dominar, han prevalecido los ideales de la justicia y el respeto entre los hombres. Por supuesto que en la actualidad existen gobiernos opresores, grupos terroristas, mafias, sectas colectivistas que siembran el odio al individuo libre de acción y pensamiento, y que constantemente conspiran en contra de esa libertad. No pretendo decir que somos ajenos a la coerción, pues a diario sucede que los derechos de muchos son violados, y de hecho, pocos hacen algo. Pero precisamente aquellos que perpetran tales actos, esos criminales desearían que desistieses en la lucha por tu libertad, y te unieras a ellos en la negación de la misma.

Pero incuso demostrada y sostenida la existencia, o bien la posibilidad de la liberad, sus detractores son muchos, y tanto así sus argumentos. ¿De que otra forma podemos negar la libertad? Denunciando su maldad. Concedamos este punto y veamos que obtenemos.

 Hombres como Thomas Hobbes aún existen, y promulgan el peligro de la libertad, asociándola al libertinaje. Para ellos la misma violencia, al ser producto de la libertad, es clara muestra de que el hombre no debe ser libre, que deben haber organismos, como el Leviatan, que nos sometan a todos con puño de hierro, para evitar que nos matemos entre todos. Pero lo cierto es que, así como ser malvado es una opción, y podemos elegir llevarla a cabo, la libertad no se basa en la lucha entre caprichos irracionales, es decir, a eso no nos referimos cuando hablamos de libertad. Pese a haberlo mencionado varias veces, es necesario hacer énfasis: La libertad es la ausencia de la coerción física, el poder decidir de forma voluntaria. 

Somos libres de decidir hacer lo que queramos, pero también somos responsables por nuestros actos, y debemos hacernos responsables, y así como todos merecemos el derecho a decidir nuestros actos fuera de la violencia, elegir actuar contra la libertad ajena es cruzar una linea, la linea de los derechos. Diría John Locke,  ''la libertad ha de ser el estar libre de las restricciones y la violencia de otros, lo cual no puede existir si no hay ley; y no es, como se nos dice, ‘una libertad para que todo hombre haga lo que quiera’. Pues ¿quién pudiera estar libre al estar dominado por los caprichos de todos los demás?''

Pero son pocos quienes desean cargar con dicha responsabilidad, a veces la flojera les gana y prefieren ser realmente marionetas, dando una suerte de justificación mistica e infalible con tal que otros decidan por ellos las opciones que ellos prefieran. Mi advertencia es, si así desean escapar de su vinculo con la moralidad, sepan que incluso no hacer nada es una decisión, y entregar la liberad, de forma libre, representa el pecado del consentimiento de la barbarie. Es decir, negar la libertad es quizás el acto más inmoral que pudiesen llevar a cabo.

Firma:  Libertad no es hacer lo que venga en gana, libertad no es un poder mágico que nos libre de las necesidades que nos vienen por naturaleza, o la capacidad de obtener lo que deseamos con solo pensarlo. Diría Spinoza: ''No es libre quién ignora los límites y capacidades del hombre''. Libertad es poder ir en busca de aquello que deseamos sin que otros puedan impedirlo por la vía de la violencia. Libertad no es abolir la competencia, destruyendo al prójimo, pues que otro desee lo mismo que nosotros no es un impedimento siempre que se compita justamente, y eso es libertad: la posibilidad de competir en condición de talento y esfuerzo, de modo que cada quién obtenga lo que merezca.

Libertad no es una capacidad de imponer a otros nuestros deseos más primitivos, es poder vivir ajenos a las imposiciones irracionales de los demás, o pudiendo aceptar aquellas solo bajo nuestro consentimiento. Así como tu eres libre de actuar y expresarte, otros son libres de responderte en ambas formas.

Libertad no es un cupón para exigir cada capricho irracional que tengamos a un dios de la naturaleza, libertad es la capacidad de cada quién para merecer lo que obtiene, para luchar por algo, para defender una idea, para conservar lo que obtiene de su esfuerzo.

Libertad no es ignorar la responsabilidad de nuestros actos, es asumirla, con la misma convicción con que actuamos.

Si esa no es tu visión de la libertad, es porque la aborreces, la odias, y desearías un mundo sin ella, y por consiguiente un mundo sin moral, pues no existe la segunda sin la primera.

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